Siempre pensé en que en algún momento me gustaría comenzar a dictar talleres por estos lados, sin embargo, nunca imaginé que sería tan pronto. Con un portugués muy incipiente y sin muchas redes de contacto aquí en Brasil, creí que sería difícil comenzar. Pero como las cosas suceden cuando tienen que serlo, la idea llegó de pronto a mi cabeza y supe que contaría con el apoyo de los que me rodean para realizarlo.

Le puse una fecha y comencé a preparar el material. Mis vecinas July y Lauri me ayudaron a difundir la información entre sus contactos acá en Pipa, en Pium (pueblito cerca de Natal) y Natal. Con July hicimos la traducción del material al portugués y con Angeli (otra vecina) comenzamos a recolectar los ingredientes para hacer el preparado Bokashi. Luego de tres semanas de hacerme la idea de lo que sería mi inauguración de cursos en Brasil, por fin llegó el día y no me quedó más que lanzarme a dar lo mejor de mí en un Portuñol que fue perfectamente recibido y bien entendido. Alegría pura!. Trabajamos durante tres horas con un grupito de 7 personas que tuve el privilegio de conocer e hicimos buenas conexiones para trabajos futuros. Una vez finalizando la mañana, las invité a dar un paseo por mis huertas y les gustó mucho el trabajo que estamos realizando por aquí.

Acá dejo el material que entregué a los participantes (va en español).

 BOKASHI

Un fertilizante de origen japonés, producido en base a fermentación aeróbica (presencia de aire) de residuos vegetales y animales utilizándose como catalizadores de fermentación y activación biológica del bokashi.

Ventajas en su utilización:

  • Mejora el sistema inmunológico de las plantas
  • Estimula el crecimiento de las raíces
  • Aumenta la productividad
  • Previene plagas y enfermedades
  • Mejora la retención de humedad en el suelo
  • Activa biológicamente el suelo
  • Contribuye a la conservación del suelo
  • Es económico y de alto rendimiento

En esta oportunidad la receta para 100 Kg fue así:

  • 4 kg de carbón molido
  • 35 kg de estiércol maduro
  • 35 kg de tierra común
  • 15 kg de salvado de trigo
  • 15 kg de torta de algodón
  • 40 g de levadura
  • 4 kg de melaza de caña
  • ½ kg aprox. de polvo de rocas y cenizas
  • Agua

Propriedades de los ingredientes:

Carbón: Mejora la estrutura del suelo, facilitando el desarrollo de las raíces, la aireación y la absorción de humedad y energía. Beneficia la actividad macro y microbiológica de la tierra, mientras que funciona como efecto esponja sólida, la cual consiste en la capacidad de retener, filtrar y liberar gradualmente los nutrientes para las plantas, disminuyendo las pérdidas por lixiviación en la tierra. Por otro lado, las partículas de carbón permiten una buena oxigenación del preparado.

Estiércol: Es la principal fuente de nitrógeno de fertilizantes orgánicos fermentados. Su contribución básica consiste em mejorar las características vitales en la fertilidad de la tierra.

Cáscara de arroz o salvado de trigo: Son algunos de los ingredientes que favorecen, en alto grado, la fermentación de los preparados. Aporta activación hormonal, nitrógeno, y son muy ricos en otros nutrientes complejos cuando sus carbohidratos fermentan. Estando presentes también los minerales, tales como fósforo, potasio, calcio y magnesio.

Tierra común: Tiene la función de dar una mayor homogeneidad física al fertilizante y distribuir su humedad. Por otro lado, funciona como una esponja, teniendo la capacidad de retener, filtrar y liberar gradualmente los nutrientes para las plantas de acuerdo con las necesidades de estas. Dependiendo de su origen, puede aportar varios tipos de arcillas, microorganismos inoculadores y otros elementos minerales indispensables en el desenvolvimiento normal de los vegetales.

Levadura: Es la responsable de activar la fermentación. Es como la semilla del preparado.

Melaza de caña: Es la principal fuente energética para la fermentación. Favorece la multiplicación de la atividad microbiológica, es rica en potasio, calcio, fósforo, magnesio y contiene micronutrientes, principalmente boro, zinc, manganesio y fierro.

Cal agrícola, polvo de roca o ceniza y/o cáscara de huevo: Su función principal es regular la acidez que se presenta durante todo el proceso de fermentación. Además de aportar minerales al fertilizante.

Agua: homogeniza la humedad de todos los ingredientes.

Preparación: Buscar un espacio un poco alejado de la casa que idealmente cuente con un piso impermeabilizado.

Dia 1: Mezclar los ingredientes secos y diluir en 5 litros de agua la melaza con la levadura (previamente fermentada en agua tibia). Revolver muy bien e ir agregando agua hasta dar humedad a capacidad de campo (si apreto un puñado no sale agua pero se siente bien húmedo). Dejar un volcán y cubrir para proteger del sol y del agua. Mezclar dos veces por día para activar la fermentación y comenzar a elevar la temperatura.

Dias 2 y 3: Seguir revolviendo 2 veces al día y cubrir. Verificar que al día 3 ya exista um alza en la temperatura por sobre los 35º C.

Días 4 a 6: Seguir revolviendo 2 veces al día. Controlar que la temperatura ande alrededor de los 40-50ºC

Días 7 a 10: Comenzar a reducir la altura de la pila para producir una baja en la temperatura y en la fermentación.

Día 10 a 14: Seguir revolviendo 1 vez por día hasta verificar que la temperatura se estabilice en la temperatura ambiente.

Día 15: Ya se puede comenzar a utilizar el bokashi y es posible almacenar los excedentes en sacos que podrán ser utilizados por un período de 3 meses posterior a la fecha en que fue hecho.

Aplicación: 15 dias antes de sembrar o trasplantar o cuando se desee.

En frutales, utilizar 0,5 a 1 kg para cada uno. En suelos pobres, aplicar 1 a 2 kg por m2. En suelos fértiles, 200 a 500 g por m2.