Este taller lo realizamos el día sábado 19 de mayo, acá en Espacio Catú. Comenzamos con un encuentro con los niños a eso de las 10 de la mañana, hablamos un poco de lo que sería este día de trabajo con la tierra y de aprendizaje sobre las plantas y la alimentación. Seguimos caminando hacia mi terreno y aquí hicimos un paseo por las diferentes huertas tipo mandalas o figuras geométricas que hemos ido construyendo poco a poco. Hicimos un reconocimiento de formas, hablamos de energía y especialmente de la importancia de nutrir un suelo con el foco de dar vida al suelo, para que el suelo de vida a las plantas y para que las plantas nos den vida a nosotros. Así entramos en el trabajo de los ciclos de la vida y el movimiento circular que les permite entender el real funcionamiento de la naturaleza. Continuamos cosechando algunas verduras y reconociendo los diferentes órganos de consumo de una planta, causando siempre una linda impresión en ellos cuando ven salir un alimento directamente de la tierra. Hablamos también sobre la capacidad de sentir que tienen éstas y de cómo hacen algunas para lograr trepar.
En otro bloque, trabajamos un pequeño cortometraje sobre “La historia de las cosas” (se encuentra en internet), pero con ellos lo hicimos en forma de cuento para luego montar una obra de teatro donde cada uno representaba un papel, buscando como objetivo el jugar y el que no olvidasen jamás la importancia de la justicia social y el que las cosas siempre tienen un origen que implica naturaleza y trabajo humano.
En la tarde hicimos como actividad unas bombas de semillas que luego se llevaron a casa, y con ellas abordamos las semillas y lo importante que es para el mundo comenzar a luchar con amor y no con guerra. Esta actividad creo que fue la que más les gustó!. Aprovechamos aquí de hablar sobre los desechos orgánicos y de presentarles a las lombrices como unas aliadas en la producción de alimento para la tierra. Fue tan sorprendente la reacción de los niños, que hacían fila para recibir una lombriz en sus manitos y dejarla caminar por su cuerpo…definitivamente ellos nos enseñan a vivir de otra manera.
Finalizando el día, hicimos siembra en la huerta de July, entregando dos principios básicos: la importancia de sembrar cultivos asociados en la base de la colaboración mutua, y el de cubrir el suelo tal y cual como lo hace un bosque. Esta vez sembramos maíz, con poroto y zapallo; dando el maíz el sostén para que trepe el poroto, éste ayuda a fijar nitrógeno en el suelo y el zapallo ayuda a retener humedad e impedir la salida de plantas espontáneas. Todos en colaboración y en beneficio compartido, tal y cual como debiéramos funcionar los seres humanos. Finalmente cerramos el día cubriendo la tierra con un manto protector de chip de madera y hablamos un poco sobre el agua y el cómo debemos cuidarla para continuar con la vida.
Fue un día maravilloso y nutritivo para todos, un programa de trabajo muy fácil de replicar y de adaptar a las posibilidades de cada quien.